El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) impulsa en Zacatecas un programa interinstitucional para rescatar monumentos históricos de carácter religioso, ubicados en distintos municipios del estado con alto potencial patrimonial; al momento son 18 las edificaciones que se rescatan con la participación de distintos niveles de gobierno y la Iglesia, algunos ubicados dentro del trazo de la ruta histórica Camino Real de Tierra Adentro, inscrita en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2010, como la ciudad capital de esa entidad.

El arquitecto Carlos Augusto Torres, director del Centro INAH Zacatecas, explica que algunos edificios que forman parte del patrimonio cultural del estado han presentado problemas de carácter emergente por el deterioro que les provoca el paso del tiempo.

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Así ocurrió con la parroquia de la Purificación, en Fresnillo, uno de los templos de mayor importancia de El Mineral, construido en cantera en el siglo XVIII, con estilo barroco, icono del municipio, que empezó a tener serios desprendimientos en los elementos de cantera de la torre campanario, una construcción masiva. Para atender el problema, el INAH convocó a las autoridades municipales, eclesiásticas y del gobierno estatal a fin de conformar una mesa en la que se pudieran definir acciones para atender la edificación.

Luego de analizar el caso se comenzó a trabajar a través de un equipo interinstitucional: con recursos del municipio se trasladaron a Fresnillo restauradores de la Universidad de San Luis Potosí, el gobierno estatal aportó los materiales para la restauración y la diócesis colocó los andamios, que es la parte complicada y costosa en este tipo de intervenciones. Una vez concluida la restauración emergente, el municipio se hizo cargo de una restauración mayor.

En esa fase, especialistas del INAH atendieron las esculturas que integran el patrimonio mueble de la parroquia, que ya se devolvieron íntegras a la comunidad. Además el instituto supervisó, en todo momento, los trabajos de restauración y autorizó el proyecto de intervención.

A partir de esta experiencia, el INAH decidió que las mesas fueran de carácter permanente y el trabajo de gestión se extendió para involucrar a la Arquidiócesis de Durango, a la que pertenecen diversos edificios religiosos de los municipios del norte de Zacatecas, como Sombrerete y Chalchihuites, que cuentan con un vasto patrimonio cultural, explica Carlos Augusto Torres.

“A partir de ahí y con base en un diagnóstico del estado de conservación de los monumentos de carácter religioso, con el que ya cuenta el INAH, hemos llevado a cabo trabajos de conservación emergente”.

En este marco, informa que se restaura el Santuario de Plateros, en el municipio de Fresnillo, construido —hace casi 200 años— también en cantera y de estilo barroco, donde cada año llegan alrededor de 15 millones de peregrinos para venerar al Santo Niño de Atocha, y se conserva una importante colección de exvotos dedicados al infante milagroso, tradición que se remonta al siglo XVIII.

En tanto, en la ciudad de Zacatecas se ha trabajado interinstitucionalmente desde abril de este año, en la atención, por concluir, del Templo Expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús, uno de los edificios más representativos del centro histórico que presentó problemas de conservación derivados de la filtración de humedad que afectó diversos espacios del templo.

En términos generales, los trabajos consistieron en restitución de piezas de cantera, faltantes y deterioradas, así como azulejos de talavera; asimismo, la integración de entortados, inyección de grietas, aplicación de impermeabilizante, colocación de malla anti aves, realización de calas en muros para recuperar aplanados y cromática original, retiro de vegetación nociva e integración de un pararrayos. Los espacios con mayor intervención son la torre del campanario, fachada, bóveda, cúpula, el presbiterio y las naves.

Asimismo, se informa que como parte del programa plurianual de aseguramiento integral de bienes patrimoniales del INAH se tiene una serie de proyectos de intervención en puerta en los municipios de Zacatecas, Monte Escobedo, Sombrerete, Huanusco, Nochistlán, Jerez, Mazapil, Guadalupe y Genaro Codina”, detalla el titular del INAH estatal.

En la capital están consideradas un par de intervenciones en la catedral basílica para dar mantenimiento a la bóveda de la nave sur que cubre el retablo de la Virgen de Nuestra Señora de los Zacatecas, donde se ha detectado una serie de filtraciones de humedad.

Otras intervenciones se harán en el conjunto arquitectónico de Santo Domingo, constituido por el templo que también es icónico para Zacatecas, edificado en el siglo XVIII, a un costado del antiguo Real Colegio de San Luis Gonzaga, hoy sede del Museo Pedro Coronel, recinto que también estará sujeto a intervención como parte del conjunto. Todas las edificaciones que se atenderán en la ciudad de Zacatecas son Patrimonio Mundial por doble inscripción: como parte del Centro Histórico de Zacatecas y por ubicarse dentro del Camino Real de Tierra Adentro.

A las anteriores acciones, se han sumado trabajos en los templos de Santo Domingo de Guzmán, en Sombrerete, que data de 1746-1749; así como en el de San Pedro Apóstol, ubicado en el municipio de Huanusco, del siglo XVII; la parroquia de Santa María Magdalena, en Tenayuca, municipio de Apulco, construida en los siglos XVI-XVII, y en la Capilla de la Virgen del Rosario, en Toyahua de Abajo, municipio de Nochistlán de Mejía, los tres últimos ubicado al occidente del estado, en los límites con Jalisco, considerados entre los templos más antiguos de Zacatecas.

Uno de los trabajos en proceso, destaca Carlos Augusto Torres, es el que se lleva a cabo en la parroquia de la Inmaculada Concepción de Jerez, del siglo XVIII, localizada en el núcleo fundacional de la villa colonial del mismo nombre y que con el paso del tiempo ha presentado problemas de carácter estructural, acentuados en 2017, como agrietamientos severos en las bóvedas y cúpula principal, algunos muros y arcos que conforman sus tres naves.

Como resultado del ejercicio interinstitucional, se cuenta para su atención con recursos aportados por la Secretaría de Turismo, comenta el titular del Centro INAH Zacatecas.

Se iniciará con trabajos de carácter preventivo, apuntalamientos en las zonas de más riesgo y estudios de ingeniería estructural. Para este proyecto concreto, dijo, el INAH tiene asignados, además de un arquitecto supervisor de la obra y dos restauradores de bienes muebles, a un arqueólogo, y se incorporará a un antropólogo físico, dado que el inmueble es parte de la villa fundacional y conserva su piso original, de madera, por lo cual se pretende llevar a cabo sondeos y verificar si hay entierros coloniales en el sitio.

Carlos Augusto Torres informa que el Centro INAH Zacatecas lleva a cabo otro proyecto en coordinación con dos escuelas de restauración: la Facultad del Hábitat (licenciatura en conservación y restauración de bienes culturales muebles), de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, y la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente (ECROO), ubicada en Guadalajara, Jalisco, para la atención de importantes acervos muebles.

En este marco, en coordinación con la ECROO se han hecho un par de temporadas en el municipio de Mazapil, que constituye uno de los pueblos mineros más influyentes del norte de México, equidistante a Durango, Coahuila y San Luis Potosí, donde existen inmuebles de los siglos XVI, XVII y XVIII que conservan un importante acervo cultural, resultado de su bonanza en minerales, desde archivos, piezas litúrgicas, retablos, pintura y escultura sacra.

En tanto, con alumnos de la universidad potosina se restaura el área de exvotos de Plateros y el retablo mayor del Templo de la Hacienda de Víboras, en el municipio de Tepetongo, ubicando en los lindes con el norte de Jalisco.

Al momento, el INAH lleva registrados 389 monumentos de carácter religioso y tiene catalogados alrededor de cinco mil 790 bienes muebles de diversos templos del estado. El Centro INAH Zacatecas actualiza dicho catálogo y levanta un mapa digital para contar con una base de datos en la que esté considerada no sólo la cantidad de inmuebles, sino las condiciones de conservación en la que se encuentra cada uno de ellos.

 

C0n información del INAH