Por Julio Castrejón

 

“El mejor momento para plantar un árbol fue hace veinte años.

El segundo mejor momento es ahora” – Proverbio Chino.

Vivimos un momento donde la palabra cambio viene de la mano de otras dos llamadas tecnología e Inteligencia Artificial (IA), las anteriores formas de hacer negocios y ganarse la vida se han modificado al punto que ahora podemos acceder al consumo de bienes y servicios desde la comodidad de un smartphone en la palma de la mano, en el fondo los hábitos de consumo son los mismos que han existido desde hace 150 años, sus formas de acceso son las que han cambiado y muchas otras han sido totalmente ocupadas por máquinas.

 

Los Medios de Comunicación parecen ser la siguiente víctima de la expansión binaria, aunque tecnología y medios siempre habían sido un provechoso binomio que le permite cubrir y distribuir noticias a todo el planeta, los rendimientos de ese negocio han ido a la baja permanente desde la masificación de la internet en 1993, la paradoja es que en la era de la información son miles de millones de personas consumen noticias por segundo, pero son noticias que no son compradas por el usuario.

Soy parte de la generación conocida con el título de “migrantes digitales”, es decir, personas que venimos de los medios analógicos en papel y ondas hertzianas que observamos el cambio a plataformas digitales y la pulverización de medios alternos que se convirtieron en los referentes, en nuestros días, de la información de vanguardia.

Somos testigos de empresas que modificaron sus negocios, antes comprar discos y cassettes era la manera en que los artistas podían obtener sus ganancias, hoy los archivos digitales de música circulan libremente en el orbe, sea pirata o en plataformas como Apple Music o Spotify, pero en el fondo las personas seguimos consumiendo canciones, sólo que el negocio cambió y ahora los artistas deben obtener recursos menores y apoyarse más en las presentaciones en vivo.

Servicios como taxis, comida preparada y la compra de víveres se pueden realizar desde aplicaciones y son llevados a los hogares, la compra de bienes de otros países se obtienen fácilmente mediante plataformas como Amazon o Mercado Libre, pero ello significa un cambio de hábitos de consumo y una sensible mejora en empleos para miles de personas que no encontraron lugar en la bolsa de trabajo tradicional, todos estos negocios siguen operando y obtienen grandes ingresos con el cambio tecnológico.

Los medios de comunicación deben atender ésta conversión con productos innovadores y no sólo replicar (copy paste) noticias si desean una rebanada del pastel, poco a poco van cambiando, todos los medios dejaron la comodidad de sus nichos, antes los diarios en papel sólo hacían periódicos y revistas impresas, la radio sólo llenaba de audio el espacio radioeléctrico y las televisoras programas de televisión, eso cambió. Los medios se han convertido en multimedios que igual hacen videos, que textos y audios, para competir por un mercado cada día más salvaje por contratos publicitarios cada vez más pequeños y restringidos.

Por ejemplo, Televisa ha visto caer estrepitosamente su audiencia, dicen expertos, en casi un 60% en televisión abierta, tras la aparición de plataformas digitales como Netflix y YouTube, aunque ha tratado de competir con Blim, la realidad es que la audiencia se ha vuelto más exigente en la calidad de los contenidos, quizá esa sea la clave que salve a la industria de los Medios de Comunicación en nuestro país: apostar por la calidad.

Otra realidad es que los dueños de los medios no están dispuestos a dicha inversión, lo que acabará de hundir la existencia y los empleos de muchos trabajadores en esas empresas.

 

Ahora se culpa a AMLO del despido de miles de trabajadores en los medios por su decisión de reducir hasta un 50% del presupuesto destinado a la publicidad gubernamental, pensarlo así es tratar de culpar a los dinosaurios por la reducción de hidrocarburos en el mundo, como una manera de exculparse de no haber tomado el camino de las energías renovables a tiempo.

Los medios que pretendan sobrevivir y triunfar deben reflexionar sobre estas cuestiones y competir innovando, subirse al tren de la tecnología y de la Inteligencia Artificial, con contenidos de calidad que sean del interés del consumidor de medios, no vale la pena lamentarse y llorar en la banqueta, decía Steve Jobs, mientras observaba el enorme potencial de sus dedos índice y pulgar: “hazlo simple, hazlo fácil”.

En la siguiente entrega hablaré de la Inteligencia Artificial, no es amenaza, es promesa.

 

@julio_castre