Por Julio Castrejón

“La forma más elevada de inteligencia consiste en pensar de manera creativa”: K. Robinson

Para la pandilla de improvisados de AMLO, de un plumazo destruyeron la autonomía universitaria alegando “errores” mecanográficos, ¡vaya error y horror!, no existe una pizca de ideas innovadoras, piensan que el gobierno es una pirámide y en la cúspide se encuentran ellos dictando órdenes y mandatos unilaterales que todos deben acatar a pie juntillas. Para empezar el presidente no es tlatoani y México no es Tenochtitlán, a 100 años de la Revolución Mexicana y de gobiernos autoritarios los ciudadanos hemos avanzado muchísimo y nuestro nivel de debate igualmente lo es, si la auto proclamada 4a Transformación realmente pretende dar el salto histórico, debe ver la realidad desde una óptica que corresponda a nuestro tiempo y no a los años 50.

 Hoy los gobiernos de países emergentes y competitivos están más ocupados en brindar servicios a sus gobernados mediante el uso de la tecnología, el gran aparato industrial del planeta está volcado en invertir en ciencias como la biotecnología para garantizar la disponibilidad alimentaria y la salud, el transporte ecológico orientado a energías renovables más económicas y eficientes, a la educación a distancia que permite avanzar a los estudiantes en diversas materias del conocimiento y adquisición de habilidades para los empleos que hoy demanda el mundo globalizado e hipertecnológico.

 Señor López Obrador y gobernantes de este país, el reto no está en ser meros administradores de la tragedia, hoy se requieren de líderes que impulsen el cambio tecnológico en sus comunidades y gobiernos con acciones planificadas que enlacen las funciones sustantivas del gobierno con los ciudadanos mediante el uso de tecnología y de infraestructura en telecomunicaciones.

Existen soluciones a temas como la seguridad pública, la salud, el pago de impuestos y la pobreza que tienen un sustento en la aplicación técnica adecuada, el mercado global ha reducido los costos, pero no ha logrado permear en la mente de nuestros políticos que siguen pensando en controlar y abusar de los recursos públicos.

La tecnología NO es poseer el celular más potente del mercado, pensarlo así es un acto supremo de mediocridad, es encontrar soluciones a problemas concretos utilizando herramientas sencillas y de fácil absorción social.

Hoy nadie utiliza el caballo y la carreta como medio de transporte eficiente, pues los motores de combustión sí lo son y las personas se adaptaron a esa tecnología rápidamente.

El reto es adoptar los motores eléctricos, híbridos y de inducción a nuestra realidad,pues son más eficientes, ahorrar dinero en combustibles fósiles costosos para el consumidor y más amigables con el medio ambiente, esto es un ejemplo simplón, pero sencillo de explicar el concepto, pues ahora hay que trasladarlo a otras esferas de la sociedad y encontraremos aplicaciones en todo.

Antes ser hotelero era una gran negocio en la temporada de vacaciones, hoy empresas como Airbnb están compitiendo exitosamente en dicho sector y haciendo ganar dinero a las personas, otro ejemplo es Uber que se ha posicionado en el sector de los taxis quienes siempre se caracterizaron de dar mal servicio en autos viejos y sucios, eso es cambio tecnológico, los mercados cambian y también el consumo.

Es hora que los gobiernos ofrezcan soluciones acorde a la época en la que vivimos y se preocupen por la eficiencia y calidad de vida de sus gobernados, observar la experiencia de otras naciones emergentes y tropicalizar a la realidad de la comunidad que gobiernan.

Por un gobierno digital.

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