Un proyectil lanzado desde Gaza alcanzó una vivienda residencial en el sur de Israel en la madrugada del miércoles. El ejército respondió con un ataque a sitios insurgentes en la Franja tras días de crecientes tensiones que parecían derivar en una nueva oleada de violencia.

Una mujer y sus tres hijos, que estaban en la casa atacada en la localidad de Beersheba, fueron atendidos por síntomas de conmoción tras huir a su refugio luego de escuchar las sirenas que advirtieron del cohete poco antes de las 04:00 de la madrugada, explicó el servicio médico Magen David Adom. Su rápida reacción pudo haberles salvado la vida, ya que la vivienda quedó destrozada y los escombros quedaron esparcidos por la calle, dañando autos estacionados y estructuras adyacentes.

El vecino de la casa de al lado, Segev Naveh, dijo que no oyó las sirenas y que se despertó por la fuerte explosión.

“Fue muy aterrador”, relató. “Si hubiese caído en mi casa estaría muerto seguro”.

Otras dos personas resultaron heridas durante los momentos de pánico para ponerse a cubierto, agregó el servicio médico.

Otro proyectil palestino cayó en el mar frente a la costa de una de las ciudades más importantes del centro de Israel, dijo el ejército, que no reportó heridos en el incidente.

Tras los ataques, las escuelas de Beersheba cancelaron las clases y el jefe del ejército israelí interrumpió su visita a Estados Unidos para regresar y hacer frente a la crisis.

Como primera medida de respuesta, aviones de combate israelíes atacaron objetivos de Hamas en toda la Franja. Un insurgente de 25 años murió en el interior de uno de los puestos atacados, según el Ministerio de Salud de Gaza. Otras tres personas resultaron heridas.

En total, la ofensiva alcanzó 20 objetivos de Hamas, incluyendo túneles, talleres de armas y navales, explicó el teniente coronel Jonathan Conricus, vocero del ejército. El cuerpo distribuyó un video que mostró a insurgentes preparándose para lanzar otro proyectil hacia Israel antes de ser atacados.

El ataque sobre Beersheba fue el primero en meses y el primero que alcanza una vivienda israelí desde la guerra del verano de 2014 entre Israel y Hamas, el grupo insurgente que gobierna la Franja.

Beersheba, que está a unos 50 kilómetros (30 millas) del territorio palestino, es la mayor ciudad del sur de Israel, con una población que ronda los 200 mil habitantes.

Israel y Hamas se han enfrentado en tres guerras en la última década y recientemente se registraron varios enfrentamientos directos, aunque ninguno de los bandos parece interesado en una confrontación total.

En un raro comunicado, que parecía buscar aliviar las tensiones, la “sala de coordinación conjunta de las facciones de resistencia” _ un grupo que incluye a Hamas y Yihad Islámica, entre otros _ se distanció de la agresión.

“Rechazamos todos los intentos irresponsables que tratan de cambiar la dirección y sabotear los esfuerzos egipcios, incluyendo el disparo de proyectiles durante la noche”, apuntó la nota. “Al mismo tiempo, enfatizamos que estamos listos para confrontar la agresión israelí”.

Está previsto que el jefe de la inteligencia egipcia, Abbas Kamel, visite Gaza esta semana para reanudar el dialogo de alto nivel para una posible tregua.

La agresión se produjo un día después de que el ministro israelí de Defensa, Avigdor Lieberman, dijo que había llegado el momento de asestar un “duro golpe” a Hamas tras semanas de escalada de la violencia fronteriza. Lieberman anunció el cierre de todos los pasos a Gaza en respuesta al ataque y un ataque aéreo contra objetivos del grupo como primera respuesta. No se reportaron víctimas en Gaza.

Desde hace seis meses, Hamas organiza protestas semanales en la frontera que buscan en parte aliviar el bloqueo impuesto por Israel y Egipto.

Las manifestaciones se han intensificado mientras los esfuerzos por alcanzar un alto el fuego mediado por Egipto fracasan.

La semana pasada, unos 14 mil palestinos se congregaron cerca de la frontera palestino-israelí quemando neumáticos y arrojando piedras, bombas incendiarias y granadas a soldados apostados en montículos de tierra al otro lado. Unos 20 palestinos cruzaron la frontera durante la protesta. Siete palestinos fallecieron, incluyendo cuatro a quienes el ejército dijo que disparó cuando se acercaban a un puesto militar.

Como respuesta, Israel suspendió la entrada de cargamentos de combustible donados por Catar para la central eléctrica de Gaza y sus líderes amenazaron con graves consecuencias si no cesaba la violencia.

En total, 155 palestinos perdieron la vida durante las protestas que comenzaron en marzo. Un soldado israelí murió por un disparo de un francotirador.