El presidente Donald Trump abandonó apresuradamente el miércoles las negociaciones con líderes del Congreso —y poco después tuiteó “Les dije adiós”—, por lo que las negociaciones para poner fin a un cierre parcial del gobierno de 19 días entraron en una fase más compleja ante las exigencias del mandatario de recibir miles de millones de dólares para la construcción de un muro en la frontera con México.

Cientos de miles de trabajadores federales enfrentan la posibilidad de no recibir su salario el viernes.

Trump visitará la frontera el jueves, pero ha expresado dudas de que su presencia y sus declaraciones hagan cambiar de parecer a nadie.

La breve sesión en la Casa Blanca terminó casi tan pronto como empezó.

Los demócratas dijeron que le pidieron a Trump reactivar el gobierno, pero el mandatario les respondió que si lo hiciera ellos no le darían los fondos para el muro, la promesa distintiva de su gobierno y de su campaña presidencial hace dos años.

Los republicanos dijeron que Trump le preguntó directamente a Nancy Pelosi, la presidenta de la Cámara de Representantes: ¿Si él reactivaba el gobierno ella financiaría el muro? A lo que Pelosi respondió que no.

El líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, dijo que Trump azotó la mesa y salió del lugar. Los republicanos indicaron que el mandatario, quien repartió caramelos antes de comenzar la sesión, no levantó la voz ni azotó el escritorio.

Un resultado quedó claro: El cierre del gobierno ingresó a un territorio nuevo y sin un final inminente a la vista. Los demócratas consideran la idea de un muro largo e impenetrable como algo ineficaz e incluso inmoral, un pésimo uso de los 5.700 millones de dólares que solicita Trump. El mandatario la ve como una necesidad absoluta para frenar lo que él llama una crisis de inmigración ilegal, contrabando de drogas y tráfico de personas en la frontera.

“El presidente dejó en claro hoy que se mantendrá firme a fin de lograr sus prioridades de construir un muro _una barrera de acero_ en la frontera sur”, dijo el vicepresidente Mike Pence a los reporteros poco después.

Tal insistencia, y que Trump se saliera de la reunión, fueron algo “sumamente desafortunado”, dijo Schumer.

Al reunirse con los líderes del Congreso, Trump acababa de regresar del Capitolio, donde exhortó a los nerviosos legisladores republicanos a mantenerse firmemente a su lado. Insinuó que un acuerdo para la construcción del muro fronterizo estaría cerca, pero también señaló que el cierre durará “lo que sea necesario”.

AP