Los líderes de Turquía, Rusia, Francia y Alemania se reúnen en una cumbre con la esperanza de sentar los cimientos para la paz en Siria.

Un reto clave es la división de opiniones sobre el presidente sirio Bashar Assad, quien tiene el apoyo de Rusia e Irán y cuyo gobierno ha recuperado casi todo el territorio que los rebeldes capturaron durante la guerra que ha dejado a más de 400 mil personas muertas.

Los países occidentales condenan a Assad por lo que califican de ataques indiscriminados contra civiles y Turquía ha ayudado a los insurgentes a sacarlo del poder.

Aun así, los líderes que se reúnen en Estambul esperan que un cese al fuego en la provincia noroccidental de Idlib pueda proporcionar espacio para los esfuerzos de paz. La tregua del mes pasado impedía una ofensiva del gobierno sirio en el último baluarte rebelde, que muchos temían que provocaría otra crisis de refugiados.

Desde entonces, Idlib ha estado relativamente tranquila, aunque ambas partes se han acusado mutuamente de violar el acuerdo.

También está en la agenda el acceso a ayuda humanitaria, preparativos para la redacción de una constitución y la eventual reconstrucción de Siria.

 

Con información y foto AP